HISTORIAS CON VALOR

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MANOLA


ANTES


AHORA

Tenía semanas enteras sin poder conseguir alimento, por fin en una parada de autobús encontré una cáscara de naranja, yo no se si estaba dura, agria o insabora lo único que se es que encontré algo que comer, cuando de pronto al estar entretenida con mi pedazo de comida, otros dirían pedazo de basura, para los que tenemos tanto tiempo sin comer es comida, hasta que encontré comida, diríamos con gusto, pero bien, estaba comiendo cuando de pronto, ¡zaz!, alguien me cargo con una mano, obvio me asuste muchísimo y por tal di un grito espantoso y las personas que esperaban el camión voltearon como diciendo que pasa, al ver que era yo la que gritaba, se volvieron a voltear esperando su autobús, púes si, que importancia me iban a dar si tan solo soy una insignificante perrita, cruza de maltesita de tamaño toy en un peso de 2 tristes kilos, a y además invadida completamente de sarna y por si fuera poco mi piel sangrando, y cuando estaba comiendo mi cascarita de naranja ni se percataron de mi presencia, que les iba a importar si mis gritos obedecían a alguna agresión que más les daba, como nadie se me acerca o me dan algo de comer, sino todo lo contrario me ahuyentan a piedras o me lastiman, porque les doy asco y se asustan por que creen que los voy a contagiar, pues lógico me defendí y mordí la mano que me cargo, que extraño esa mano no me soltó a pesar de la buena mordida que le di.

Era la mano de una mujer que me llevó a una clínica veterinaria y pidió que me curaran, al día siguiente me fue a ver con una amiga, mi actitud era de agresión, estaba muy sacada de onda no sabía de que se trataba todo eso, a pesar de la inmensa hambre que tenía no había querido probar nada y no me dejaba curar, observé lágrimas en los ojos de su amiga que le decía, pobre animalito porque no lo pones a descansar, este perrito esta sufriendo mucho, porque torturarlo más, ella le contesto con mucha confianza, la sarna se cura no es ningún mal incurable, solo es cuestión de hacer curaciones diarias y mucha paciencia, no encuentro la razón de porque quitarle la oportunidad de vivir bien, meditó dos minutos y les dijo en la veterinaria, me llevo a la perrita, yo la voy a curar y atender, llegamos a su casa y diario me lavaba mi piel y me ponía una crema, que mitigaba mucho el ardor y dolor que tenía, que paciencia me tuvo, confieso que durante una semana grite y la intente morder varias veces y ella firme y dispuesta a curarme y devolverme la confianza.

Después de un mes cuando ella sintió que ya no había peligro me junto con la banda, así le llama a todos sus perritos, ¡wow, que simpáticos chicos todos se llevan de maravilla y me aceptaron muy bien y yo encantada!, mi piel completamente sana, ya peso tres kilos y medio, pues ya como diario y no le doy asco a nadie.
 

Gracias, a todas las personas que confían en la recuperación de los perritos de la calle y no toman suya la decisión de que nosotros no sigamos más en este mundo.
y la amiga que lloro cuando sangraba mi piel por la sarna, posiblemente me adopte, ya que dijo ser la más fiel testigo de cómo sufrí.

Yo sé que no es nada agradable contar estas historias, sin embargo me permito hacerlo por la importancia de recalcar que no adquieran algún perro si no están seguros que lo van a poder tener toda su vida, busquen una y mil alternativas antes de abandonarlos en la calle y por favor no compren perros, mejor adopten, denle la oportunidad de tener un hogar a tantos animalitos abandonados que hay.

LOBO


ANTES


AHORA

El pasado 12 de octubre del 2004, caminando por el parque nacional la marquesa escucho un sonido, que al principio sonaba como gatitos, busco de donde viene y era un perro tirado sin movimiento en un rincón, llamándome con sonidos lastimosos y lo único que movía era la cabeza, lo que interpreto es que al verme pasar pidió auxilio, ya que lo hacía con desesperación, lo cargamos y trasladamos a la veterinaria, ahí le tomaron radiografías encontrándole múltiples fracturas entre ellas de la columna, por lo cual no tenía movimiento alguno.

El perrito tenía actitud de alerta de "¡ya vámonos¡ ¿que hacemos aquí?", un perro sin movimiento y con fractura de columna lo mejor es dormirlo me dijeron los médicos, yo tomé la decisión de no dormirlo y me recomendaron una Dra. Veterinaria acupunturista, al principio del tratamiento era muy doloroso para el perrito, al Lobo como le puse, le explicaba que él era quién más ganas le tenía que poner que no se le iba a abandonar y lo ayudaría hasta el final, por tal le dije, ten confianza en mí y en la Dra. vas a salir a adelante. Lobito ya camina, aunque sigue en terapia.
El 18 de diciembre del 2004 estando en una reunión una joven sacó unas fotos de perritos de la calle y me llamó la atención la foto de un perro muy parecido a lobito, me dijo que era un perrito que vivía en la Colonia Cuauhtémoc y aunque tenía dueño siempre lo dejaban en la calle y la gente le daba de comer, pero un día trágico para él lo fueron a tirar a la marquesa, las personas del rumbo preguntaban por el perro, ya que era muy querido. Tiempo después a este perro lo atropellaron en la carretera de noche y una señora lo jaló hacía la orilla y lo quitó del peligro, al día siguiente llegaron los de un puesto de quesadillas, lo cargaron y lo acomodaron debajo de un techito y ahí permaneció una semana sin poderse mover hasta que el 12 de octubre yo pasé por ahí.
 

Resultó que hablábamos del mismo perro, Lorena como se llama la joven contó una parte de la historia y yo la otra, una característica especial de lobito es que tiene un ojo blanco y el otro café, y para mayor coincidencia también se llamaba lobo cuando vivía en la Col. Cuauhtémoc. Lobito aún no encuentra un hogar responsable y sigue en pensión en un espacio muy reducido.

Con esta historia triste pero lamentablemente muy real, se pretende decirle a las personas que abandonan perros que el problema no terminó al dejar al perro, sino todo lo contrario ahí empezó un gran calvario para los perritos, por lo menos estuvieran conscientes de todo lo que les va a suceder lejos de casa, de no poder conseguir su alimento, de ser atropellados y mil cosas más, para que lastimar más los corazones de los que si saben todo lo que le pasa a un perrito abandonado, sólo intentamos hacer conciencia de NO ABANDONES A UN ANIMALITO A UNA SUERTE INFAME, es cuestión de analizar que son nuestros hermanos menores.

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