|
Habíamos cumplido una misión más, en nuestras campañas de
esterilización gratuitas al llevar a cabo una en Cuajimalpa,
el lugar un poco diferente a lo acostumbrado pues fue en un
panteón, si, leyeron bien, el cuidador del panteón tiene
varias perritas, las cuales parían haciendo hoyos en las
tumbas, por lo cual le llevamos la campaña haciendo las
cirugías en los pasillos de dicho lugar, concluida nuestra
labor nos retiramos y al pasar junto al mercado de
Cuajimalpa nos encontramos tres perritos completamente
llenos de sarna y a una de ellas la estaba pateando un
sujeto del mercado, procedí a defender a la perrita y fue
tal mi indignación al ver la angustia de los perritos por
conseguir un poco de comida en el mercado, pero como ya es
costumbre que con el cuadro de sarna y desnutrición lo único
que logran provocar es asco y que los golpeen, que dolor el
que pasan y que dolor los que vemos tal situación, como
estábamos en un lugar alejado por primera vez dije lo
indecible. Doctor duérmalos, como le vamos hacer para
curarlos tan lejos y después de ver los intentos por entrar
al mercado y que no se los permitían, su sobrevivencia sin
comida y enfermos, sería cada vez más difícil, se le puso un
lazo a la más chiquita dando imagen de ser la hija,
posterior la que es la mamá casi, casi se puso el lacito
sola y dando unos brincos de felicidad como diciendo que
bueno que nos vamos de aquí, y al intentar ponerle el lazo
al tercer perrito que es un macho, pues el no se dejó y se
resistió totalmente de tal forma que intento mordernos y
ladro mucho, por fin logra escapar de nosotros y corre hacia
el mercado, al llegar a la puerta antes de meterse voltea y
ve que yo tengo agarradas a las dos perras con las cuerdas y
no le preocupa que los veterinarios ya están cerca de él
cuando se regresa y con
SU CABEZA SE TALLA EN LA CABEZA DE ELLAS Y RECARGA SU CUERPO
EN EL DE LAS PERRITAS en señal de abandono y
como diciendo lo que le hagan a ustedes a mí también que me
lo hagan y dejó que le pusieran la cuerda al cuello como a
ellas sin poner ninguna resistencia, en ese momento el
médico me pregunta, ¿ya Paty? automáticamente le respondí,
No doctor no se sacrifican me los llevo a los tres, y al
subirlos al carro dos personas nos dijeron uno de ellos el
cuidador de los coches, que bueno que se los llevan a los
tres porque siempre andan juntos, nunca se separan y por eso
se contagiaron además que siempre los lastiman, es por tal
situación que esta es una familia de tres: papá, mamá e
hijita y están buscando ser adoptados y que alguien les
brinde un hogar a los tres juntos por la simple y
maravillosa razón de que son una gran familia que supo
vencer la adversidad juntos. |
|

ANTES
Por fin llegamos, fue eterno el camino, lo primero que
hizo al llegar al consultorio fue lamerle la cara a la
doctora que lo atendió, de primera instancia me dijo,
hay que amputar la pata, el hueso esta totalmente
muerto, no hay forma de controlar la infección y el
dolor ni se diga y si no amputamos en una semana le da
una septicemia, la infección invade todo el cuerpo,
sentí tristeza al ver la cara feliz del perrito por que
fue rescatado, como se le iba a mutilar, que clase se
ayuda le estábamos brindando, sólo dame un momento para
pensarlo, le dije a la doctora, me salí sin antes
decirle al perrito no te preocupes, te dije confía en mí
que yo no te voy a hacer daño y así va a ser, camine
hacia casa sin tener claros mis pensamientos, le llame a
varias personas como queriendo que me dijeran lo que yo
quería oír y fue hasta que una de esas personas me dijo,
de que le quites un pedazo de vida a que le quites la
vida entera, mejor un pedazo, toda la demás gente me
contesto duérmelo. Llamé a la veterinaria y dije, hagan
lo que tengan que hacer, pero cúrenlo, ¡oh sorpresa! su
rehabilitación fue bastante difícil, se enfermo de todo
y había que internarlo a cada rato, de ahí surgió su
nombre por que entraba como Juan por su casa a la
veterinaria, después de varios tratamientos médicos y
acupuntura, hoy Juanito camina en tres patas bastante
bien, la que le falta es la delantera derecha.
|
A Juanito lo encontramos en la zona de
la Marquesa para variar atropellado, esto va para todas las
personas que les gusta ir a botar, abandonar, tirar, cómo se
le diría a este acto tan cobarde de deshacerse de su perro,
que creen que van a estar bien y sin embargo les va muy pero
muy mal, volviendo al tema de Juanito un señor me dijo, ya
tiene días un perro que lo atropello un camión, se le ve
bastante mal pero no se acerca para nada, como siempre
traigo comida y era pollo, me fui acercando y le dije, ven
come un poco nadie te va a hacer nada, entre el olor
invitante y el hambre se acerco y empezó a comer, que
impresión nunca había visto semejante fractura de pata y la
infección e inflamación total y completamente fuera de
control, que dolores tuvo que haber tenido.
Mientras hacíamos el viaje de regreso, le iba platicando
historias bonitas como tratando de distraerlo, sin
embargo cuando volteaba a ver su patita no aguantaba la
imagen y lo abrazaba contra mi pecho diciéndole, aguanta
corazón ya vamos a llegar con un médico para que te
quite ese dolor que has de traer, este martirio va a
acabar pronto, él lo único que comprendía es que había
que dar muchos besos, si cada vez que yo lo abrazaba el
me lamía y lamía las manos.

AHORA
|