25 de octubre, 2011
Atemoriza a vecinos “envenenador”
anónimo
Por Agencia el Universal
Una incontenible espuma blanca salió de la
boca de José Manuel Gomar e inmediatamente
comenzó a convulsionarse. El hombre de 51 años,
y con retraso mental, golpeaba violentamente su cuerpo
contra una banca de cemento en el parque
Mártires de Tacubaya, delegación Miguel
Hidalgo, hasta que
quedó inmóvil.
Horas después llegó inconsciente a la
sala de terapia intensiva en el hospital Rubén
Leñero. Es el único testigo que vio
al responsable de envenenarlo el martes pasado, junto
con otros ocho perros que fallecieron, pero no podrá
señalar al culpable pues fue diagnosticado
con muerte cerebral por intoxicación.
“Mi tío pasaba horas en el parque, pero
el 18 de octubre alguien
vino a dar comida con veneno para perros y él
la comió”,
contó Jessica Gomar.
Ese incidente ensombreció
a la colonia Escandón
donde han muerto ocho perros que acostumbraban jugar
en aquel parque, ubicado en la esquina de avenida
Revolución.
Alguien, o varias personas, repartieron
salchichas supuestamente con raticida y las colocaron
en el paso de niños y mascotas.
Las muertes comenzaron, denuncian los vecinos.
Unos murieron a unas horas de consumir el veneno,
como Chata, una bóxer de 10 años que
vomitó hasta convulsionar, por lo que Sandra
Rodríguez, hermana del dueño, decidió
sacrificarla el miércoles pasado. José
Juan Santiago, del Centro Veterinario México,
le diagnosticó fallas renales y hepáticas
causadas por envenenamiento.
Otros lucharon varios días, como Cuco, un french
poodle que alegraba la casa de Georgina Martínez,
pero que murió intoxicado y con un dolor descrito
en el Animal Care Center de Patriotismo como “insoportable”.
“¿Quién lo hizo y por qué?
Tenemos temor, preocupación, de que detrás
de esto esté un envenenador en serie”,
dijo Martha Sánchez, integrante del comité
vecinal de Escandón II.
Y es que las muertes de los canes y el estado de José
Manuel han prendido focos de alerta en vecinos de
las delegaciones Benito Juárez y Miguel Hidalgo,
quienes han visto repetirse las muertes de mascotas
en las últimas semanas.
Apenas el 6 de septiembre, a seis cuadras de Mártires
de Tacubaya, murieron tres perros por envenenamiento
con comida en el parque Pombo, delegación Benito
Juárez. Y el 23 de agosto falleció otro
can intoxicado por carne con raticida en el Parque
Hundido.
“Si uno traza un círculo desde el primer
caso en agosto hasta el de Mártires de Tacubaya,
te das cuenta que él
o los responsables se mueven en un perímetro
cercano, hasta caminando.
Lo preocupante es que
dentro de ese círculo hay tres parques más
en riesgo: el Clemente Orozco, el Miraflores y el
Esparza Oteo, ¿va a atacar ahí también?”,
cuestionó Héctor Rojas, presidente de
la asociación Vecinos del Parque Hundido.
Los vecinos de la Escandón han clausurado simbólicamente
el parque con cintas de “precaución”,
pues temen que el veneno se adhiera a sus zapatos
y lo lleven hasta sus casas.
Roberto Navarro, coordinador de Protección
Civil de la Miguel Hidalgo, dijo que el parque estará
así hasta el miércoles, cuando se den
a conocer los resultados de un examen toxicológico
en la zona, que determinará las medidas de
desinfección pertinentes.
Los colonos han formado un comité de vigilancia
y pidieron a un hotel ubicado frente al parque ver
los registros de sus cámaras de vigilancia.
Están decididos
a encontrar al responsable. “Vamos a defendernos.
Esto no puede quedar impune, no se pueden cortar tantas
vidas así y que no se haga algo“,
advirtió Jessica.
<REGRESAR
______________________________________________________________